¡Muévete de vez en cuando!
aunque sea para agarrar el arma
que te llevará a la mayor transformación
la muerte.
¡Muevete, muévete!
¿qué acaso las llamas no te dejan ver
que todo se mueve a tu al rededor?
El chicle de la boca de la mujer
que se mueve en el carro
que se mueve en el trafico
que se mueve en la calle
donde se mueven bicicletas
gente, luces,
donde se mueve la respiración urbana.
Mi estomago
un lugar
donde se mueve
con la vida
mi vida.
Átomos saltarines
que están por todos lados
¿de verdad están?
¿o es esto otra ilusión?
Intenta corroborarlo
detente en una isla de la ciudad
párate justo en esa linea que separa
el canal de ida
con el canal de vuelta
¡respira!
siente la estela urbana de los vehiculos
que aparentemente
“no te dejan pasar”
¿piensas en lanzarte?
¿en no temerle a ella?
Ella
que vive en un mundo que gira
en donde las moléculas de olor de las cocinas
nos invitan a sentir y a recordar
lo que significa moverse a través de un río invisible
la nada.
Sino te mueves
aunque sea para matarte
estas muerto
al igual que los que se mueven por moverse
sin notar por un instante
que no hay nada quieto a su al rededor
todo los días muero un poco
muero de ilusión
de quietud
de silencio
todo imaginado.